Desde que no os cuento nada, ni de comida ni de la vida, he hecho el gesto de sentarme en el ordenador a escribiros unas cuantas de veces. Ni mis dedos ni mi entusiasmo se decidieron ninguna vez. Y es que el tema que me ronda es un tema del que casi nadie, excepto unos cuantos trasnochados como yo, quiere hablar, ni encarar, ni asumir; tampoco está de moda. Sin embargo, para mi, es algo en lo que pienso al menos una o dos veces al día y desde hace ya muchos años. Y si bien es cierto que hasta hace poco odiaba que se presentara en mis pensamientos, no es menos cierto que últimamente estoy empezando a ser una anfitriona correcta, con el firme propósito de ser la mejor.
Hace unos días murió la enfermera y socióloga María Bellosta a los 46 años de edad. Durante su vida vio y ayudó a morir a muchas personas. Por eso se decidió a investigar sobre la muerte y los últimos días que nos llevan irremediablemente a ella. Ha escrito el libro "Guía del buen morir" y en vida nos invitaba a todos a hacer de la muerte algo natural. Sin embargo, cuando ella se enfrentó a su enfermedad y sufrió en sus propias carnes la llegada del final de sus días, el miedo se apoderó de ella y luchó como una jabata para no marchar.
Estoy totalmente a favor de la eutanasia. Desde la comodidad de mi salud me da más miedo sufrir para morir que morir en sí mismo. Creo que es más fácil asumir que te vas que sufrir de dolor para irse.
El director Germán Roda ha dirigido un documental sobre la muerte que se presentará en la Semana de Cine de Valladolid (Semici). Se titula: "Desmontando a la muerte". Le escuché el otro día en una entrevista en la radio y no pude sentirme más identificada con todo lo que decía. Nos contaba que él nunca había pensado en la muerte hasta que nació su hija. Entonces se hizo dos preguntas: "¿Qué le pasaría a su hija si él moría"; "¿Qué le pasaría a él si su hija moría?. A partir de ahí ha hecho un documental que me gustará mucho ver, pero ya os digo que esas preguntas me las suelo hacer muy a menudo y como este hombre, voy a intentar hacer que en mi casa entre este tema tabú para que no nos coja por sorpresa cuando llegue, aunque por experiencia os digo que nunca, creo que nunca, estaremos preparados para decir adiós, ni a los que quedan ni a los que se van....
Mientras tanto, vamos a comer que es un gran placer.
INGREDIENTES:
1 pata de chivo (ésta pesaba unos 2,5 kilos)
Manteca de cerdo
Sal
Pimienta
1 hoja de laurel
Puerros
Un trozo de nabo
Cebolla
1 tomate maduro
Una rama de apio
2/3 dientes de ajo
Patatas
Zanahorias
Agua
Vino
PREPARACIÓN:
Precalentamos el horno a 180 grados.
En la bandeja de horno extendemos la pata del chivo y la salpimentamos por todos lados. Ponemos en el microondas un poco de manteca de cerdo y la derretimos. Con una brocha bañamos toda la carne y la ponemos en el horno. Bajamos la temperatura a 100 grados y de momento, sólo por la parte de abajo.
A los 40 minutos de horno aproximadamente ponemos la parte de arriba y abajo a funcionar.
Ponemos una olla con agua al fuego y echamos todos los ingredientes restantes pelados y lavados con un buen chorreón de vino y a cocer para conseguir un buen caldo.
Para acompañar he usado hoy una falsa ratatuille. Puse patatas, puerros, apio, cebolla, zanahoria y champiñones en una bandeja. Le eché un poco del caldo de cocción y espolvoreé hiervas provenzales. Tapé con papel de plata y al horno. Empecé con el juego de bajar y subir las dos bandejas, alternando la de la carne y la de la guarnición en función de cómo iba viendo que se iban haciendo ambas cosas.
A los 15/20 minutos de llevar a baja cocción la carne y el caldo ya estaba jugoso, bañé bastante la carne con el caldo. De nuevo al horno. No seáis escasos, ya que este caldo, junto con el jugo que suelta la carne será la salsa que dará "vidilla" al plato.
Dependiendo de vuestro horno, así tardará la comida. En mi caso, unas dos horas. 10 minutos antes de sacar la guarnición quité el papel de plata de la bandeja y lo puse arriba para que tostara un poco la verdura.
Cuando la verdura esté lista, poner arriba la carne unos 10/15 minutos para que se dore y sacamos de la bandeja el caldo que ha soltado (si es poco añadimos más de la olla de cocción) y lo ponemos en un cazo unos 10 minutos hasta que reduzca y quede espeso.
Bueno, pues el asado está listo. Al emplatar ponemos en una bandeja chula la carne en medio, rodeamos con la guarnición y rociamos todo con el caldo reducido. Espectacular.
Esta es la cabecera del programa de documentales "TABÚ" de Jon Sistiaga. Si no los habéis visto, os los recomiendo, y a partir de poco, supongo que también podremos disponer en youtube del documental de Germán Roda.
Ay amiga mia!!!!
ResponderEliminarAlgo que desde que nació mi hijo mayor llevo yo pensando siempre... mi padre siempre decía que en el momento que se viera sufriendo o que se viera mal se pega un tiro sin embargo llegó ese momento y lucha como un jabato porque a él le gustaba vivir y sobre todo sé que lo hizo por sus hijos por mí gemelo por mi hermana y por mí y decía me gustaría conocer a la novia de Alejandro y me gustaría que Miguel al menos tuviera 8 o 10 años mi papaíto
Gracias Felix por tus palabras y tu cocina
Ay amiga mia!!!!
ResponderEliminarAlgo que desde que nació mi hijo mayor llevo yo pensando siempre... mi padre siempre decía que en el momento que se viera sufriendo o que se viera mal se pega un tiro sin embargo llegó ese momento y lucha como un jabato porque a él le gustaba vivir y sobre todo sé que lo hizo por sus hijos por mí gemelo por mi hermana y por mí y decía me gustaría conocer a la novia de Alejandro y me gustaría que Miguel al menos tuviera 8 o 10 años mi papaíto
Gracias Felix por tus palabras y tu cocina